¿Y qué queréis que te diga, che?


Suena raro, cómo no. Para la mayoría de los hispanoblantes el voseo es extraño -sobre todo si es una mezcla de argentino con maracucho, como en el título. Pero el voseo no es incorrecto, sino simplemente arcaico. Es decir, es usado por una minoría de la población hispanohablante porque es un remanente del español formal hablado hasta el siglo XVI, cuando las palabras y ustedes comenzaron a dejar de ser consideradas ofensivas. Al mismo tiempo que éstas ganaban prestigio, la palabra vos iba perdiéndolo por ser usada para dirigirse a personas de rango social inferior. Como resultado de las grandes distancias en América y el alejamiento cultural de la península, la sustitución del vos por el no tuvo lugar de manera uniforme en todo el continente. En Colombia, por ejemplo, los costeños asimilaron rápidamente el -tal vez por tener un importante puerto comercial- mientras que los serranos (aislados en las alturas) mantuvieron el uso de vos.

Cuando los habitantes de las zonas mencionadas usan el voseo suenan como en las viejas películas de espadachines. Veamos:

    Español antiguo: Vos tenéis que ayudar al Rey.
    Zuliano : Vos tenéis que ayudar al Rey.
    Andino : Vos tenés que ayudar al Rey.
    Argentino : Vos tenés que ayudar al Rey.
    Chileno: Tú tenís que ayudar al Rey.
    Español antiguo: Callad y no habléis más.
    Argentino : Callá y no hablés más.
    Chileno: Calla y no hablís más.
    Zuliano : Callate y no habléis más.
    Tachirense : Cállese y no hable más.
    Merideño/tachirense : Callate y no hablés más.

La mayoría de los latinomericanos no se dan cuenta (¿o no os dais cuenta?) de que nuestra forma de hablar contiene muchos giros que son bastante arcaicos en relación con España. Por ejemplo, a los españoles les resulta muy gracioso el uso de la palabra anteojos por parte de los mexicanos. En los primeros años de este invento, anteojos era un sustantivo descriptivo y por tanto muy necesario para que la gente supiese de qué se estaba hablando. Hoy en día usamos las palabras lentes (referencia específica a los elementos ópticos del objeto) y gafas (término exclusivo para el objeto entero) porque ya sabemos a qué se está haciendo referencia sin necesidad de una palabra que nos lo explique. Las palabras foja y fierro, de uso común en el Cono Sur, permanecen como recuerdos del Siglo XV, cuando la f comenzó a ser rápidamente sustituida por la h.

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Raúl Sánchez T.

Raúl Sánchez T.

Director General at Lingua Franca Idiomas
Raúl tiene más de treinta años desarrollando software empresarial, y desde hace veinte se dedica también a la enseñanza de idiomas. Ha sido también traductor de muchos documentales y telenovelas para importantes canales de televisión. Si quieres saber más de él, pulsa aquí.
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